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Los riesgos psicosociales y el estrés en el trabajo

  • 07-01-2016

Prevenir y eliminar o reducir los riesgos psicosociales facilita el desarrollo de entornos de trabajo saludables que generan bienestar y satisfacción en la plantilla y que repercuten de forma positiva en el rendimiento y productividad de las organizaciones.

No obstante, la realidad que nos encontramos muestra datos preocupantes. El pasado año, el Director General de Trabajo y Prevención de Riesgos Laborales de la Junta, Carlos Díez, ase-guró que el 50% de los trabajadores a lo largo de su vida "sufre algún tipo de estrés e incluso de acoso laboral".

Ciertos estudios muestran que entre un 50 y un 60% de las jornadas laborales perdidas se deben al estrés y riesgos psicosociales (Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo, 2000).

El estrés en el ámbito laboral surge cuando las exigencias del trabajo superan la capacidad del trabajador para hacerles frente.

El desajuste entre las demandas del puesto y las posibilidades de desarrollo de la persona que lo ocupa puede desencadenar en graves problemas físicos, mentales y sociales de las personas que los padecen.

Los riesgos psicosociales son diversos, se pueden destacar:

- Sobrecargas cuantitativas del trabajo o exceso de actividades a realizar en un determinado periodo de tiempo.
- La sobrecarga cualitativa que supondría un nivel de exigencia superior a los co-nocimientos y habilidades de la persona.
- Funciones contradictorias para el traba-jador.
- Dificultades para conciliar la vida perso-nal, familiar y laboral. Alargamiento de las jornadas laborales.
- Tipo de relaciones con los usuarios y clientes.
- Mal clima y falta de cohesión dentro de los equipos.
- Estilos de liderazgo y dirección inade-cuados. Falta de reconocimiento.
- Situaciones de acoso moral, sexual o por razón de sexo.
- Inseguridad o falta de estabilidad en el trabajo.
- Trabajos monótonos, falta de participa-ción en la toma de decisiones, etc.

Los efectos negativos sobre los profesionales pueden ser variados: problemas físicos como en-fermedades cardiovasculares (se estima que el estrés aumenta en un 23% el riesgo de sufrir un infarto), incremento del número de errores, ago-tamiento físico y mental, insomnio, falta de con-centración, desmotivación, irritabilidad, hiperactividad, ansiedad, depresión, etc.

Las empresas también sufren importantes efectos negativos como incrementos significativos de las bajas laborales, aumento del absentismo y conflictos internos, disminución de la cantidad y calidad de trabajo, incremento de la accidentabi-lidad, etc. Por lo tanto, estamos ante un fenómeno que tiene que resolverse y actuar de forma proactiva.

El estrés y los riesgos psicosociales pueden eva-luarse desde las propias empresas consiguiendo un adecuado ambiente de trabajo y tomando las acciones que sean necesarias.

Medidas oportunas se centrarían en:

- Revisar y mejorar los estilos de liderazgo de la dirección y mandos intermedios fomentando un estilo participativo, acce-sible, respetuoso y motivador a la vez que facilite retos y objetivos viables.
- Impulsar el trabajo real en equipo bus-cando la cohesión del mismo.
- Transmitir información clara y precisa al trabajador de lo que se espera de él así como un feedback periódico y objetivo.
- Proporcionar los recursos necesarios para realizar el trabajo en condiciones.
- Facilitar formación: actualización de los conocimientos y entrenamiento en las habilidades necesarias por el puesto lo que refuerza la sensación de seguridad y satisfacción personal.
- Establecer canales de comunicación efi-caces en todas las direcciones.
- La existencia de medidas que favorezcan la conciliación (flexibilidad horaria, teletrabajo, etc.)
- Una distribución adecuada de las cargas de trabajo.
- La introducción de variedad en las tareas reduciendo la monotonía al mínimo posible.
- La existencia de protocolos específicos para prevenir y resolver situaciones de mobbing o acoso sexual, etc.

Las medidas anteriores son ejemplos de actuaciones que desde empresa se pueden desarrollar para promover un ambiente sano, motivador y estimulante a toda la plantilla aun cuando los recursos sean limitados.

El efecto de tales evaluaciones de riesgos y planes de acción se dirige a lo más valioso de las organizaciones: sus personas.

Los riesgos psicosociales y el estrés en el trabajo